
La OPS advierte que persisten brotes activos en varios países y que la región acumula 44 muertes confirmadas en lo que va del año.
El sarampión volvió a encender las alarmas en el continente americano. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) confirmó que en 2026 se registraron 47.459 casos confirmados en toda la región, la cifra más elevada desde 2004, lo que representa un retroceso grave en materia de salud pública regional.
El organismo detalló que el brote dejó hasta ahora 44 muertes, y advirtió que la situación no está controlada: persisten focos activos en distintos países del hemisferio. La OPS no precisó en su último informe cuáles son los territorios más comprometidos, aunque históricamente Venezuela, Brasil y algunos países de Centroamérica han concentrado los mayores registros de los últimos años.
El sarampión es una enfermedad que se consideró eliminada en las Américas en el año 2002, un logro sanitario que tomó décadas de campañas de vacunación sostenida. Sin embargo, la caída en las tasas de inmunización —agudizada durante la pandemia de COVID-19 y en los años siguientes— abrió la puerta al resurgimiento de la enfermedad en poblaciones con coberturas insuficientes.
El dato más perturbador no es solo el número total, sino la velocidad del avance: alcanzar 47.459 casos antes de cerrar el año implica que el ritmo de contagio superó con creces cualquier proyección moderada. Para poner en escala: en 2023 la región había registrado poco más de 500 casos confirmados. El salto es exponencial y habla de un fallo sistémico en la cobertura vacunal.
Frente a este escenario, la OPS instó a los países miembro a reforzar las campañas de vacunación con doble dosis de la vacuna triple viral (MMR), intensificar la vigilancia epidemiológica y mejorar la notificación de casos sospechosos. En Argentina, el Ministerio de Salud aún no emitió una alerta formal actualizada, aunque el esquema oficial incluye la vacunación obligatoria desde la infancia.
La región enfrenta una paradoja difícil de sostener: tiene las herramientas para eliminar el sarampión —la vacuna es segura, eficaz y gratuita en casi todos los sistemas públicos— pero no logra traducirlas en coberturas universales. Con 44 muertes confirmadas y casi 50.000 contagios, 2026 quedará marcado como el año en que América retrocedió dos décadas en una batalla que creía ganada.














