La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) ha emitido una comunicación urgente dirigida a todos sus beneficiarios para alertar sobre un incremento notable en los intentos de fraude digital. A través de mensajes de WhatsApp, delincuentes se hacen pasar por funcionarios del organismo para obtener datos personales y bancarios bajo falsas promesas de bonos o actualizaciones de haberes. Esta modalidad de «phishing» busca explotar la vulnerabilidad de adultos mayores y titulares de asignaciones sociales.
El organismo previsional recordó de manera enfática que no realiza llamados telefónicos, ni envía mensajes de texto o de WhatsApp para solicitar claves de seguridad, números de cuenta o transferencias de dinero. Toda comunicación oficial se realiza a través de canales institucionales verificados, como el sitio web oficial o la plataforma «Mi ANSES». La advertencia surge tras la denuncia de numerosos usuarios que reportaron haber recibido enlaces maliciosos diseñados para clonar tarjetas de débito o vaciar cuentas de ahorro.
Especialistas en ciberseguridad explican que estos estafadores suelen utilizar técnicas de ingeniería social, creando un sentido de urgencia en la víctima para que actúe sin reflexionar. «Le dicen a la persona que el beneficio vence en pocas horas o que es necesario un trámite inmediato para evitar la suspensión del cobro», advierten desde el Ministerio de Seguridad. Es fundamental que los ciudadanos eviten compartir cualquier tipo de código de verificación que reciban en sus dispositivos móviles con terceras personas.
Ante la recepción de un mensaje sospechoso, la recomendación de ANSES es ignorar la comunicación, bloquear el número y realizar la denuncia correspondiente a través de los canales oficiales de atención al cliente. También se sugiere a los familiares de adultos mayores estar atentos y brindar asistencia para evitar que caigan en estos engaños cada vez más sofisticados. La prevención y la educación digital son las herramientas más eficaces para combatir este tipo de delitos que se multiplican en el entorno virtual.
Desde el sector bancario, también se han reforzado las campañas de concienciación, recordando que las entidades nunca solicitarán credenciales de acceso por fuera de sus aplicaciones oficiales. La coordinación entre el Estado y el sistema financiero es clave para rastrear las cuentas receptoras de los fondos robados y desarticular las bandas que operan desde distintos puntos del país e incluso desde el exterior. El rastro digital que dejan estos delincuentes es a menudo difícil de seguir, lo que resalta la importancia de la prevención primaria.
La seguridad de los datos personales es una responsabilidad compartida que requiere una vigilancia constante por parte de los usuarios. ANSES continuará monitoreando la situación y actualizando sus alertas para proteger el patrimonio de los sectores más vulnerables de la población. En un mundo cada vez más digitalizado, la protección contra el fraude electrónico se ha convertido en una prioridad de primer orden para las instituciones públicas.















