Slavko Vinčić, el juez esloveno designado para dirigir la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, anunció su retiro del fútbol profesional en un momento de máxima exposición pública. La decisión se produce en el marco de una polémica que lo vincula a un episodio de prostitución y consumo de drogas por el que estuvo detenido en Bosnia en el año 2020.
El caso, que había permanecido relativamente soterrado durante años, volvió a la superficie con fuerza cuando Vinčić fue confirmado como árbitro de la definición más importante del torneo. La revelación de sus antecedentes generó una tormenta mediática y presiones institucionales que finalmente lo llevaron a dar un paso al costado antes de que la final se disputara.
El retiro de Vinčić obliga a la FIFA a designar un reemplazante de urgencia para el partido más visto del planeta. El episodio reabre el debate sobre los controles de antecedentes que aplica el organismo internacional a sus árbitros de élite y pone en cuestión los mecanismos de selección para instancias decisivas de competencias globales.















