
Iliana Lick, una argentina que residía y trabajaba como niñera en Estados Unidos, fue detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el aeropuerto de Filadelfia cuando se disponía a abordar un vuelo para asistir a un partido del Mundial. Su novio la había llevado hasta el aeropuerto sin saber que terminaría arrestada ante sus ojos.
Según la información disponible, Lick había ingresado legalmente al país, lo que hace que su caso despierte particular atención entre las comunidades de migrantes latinoamericanas. La detención ocurrió en un puesto de control de seguridad y habría estado relacionada con irregularidades en su situación migratoria actual, más allá de su ingreso inicial.
El episodio se suma a una serie de arrestos de migrantes latinoamericanos en contextos mundialistas y de alta exposición pública, en el marco de la política migratoria restrictiva que continúa implementando la administración estadounidense. El caso generó repercusiones en Argentina y reclamos consulares.















