
Desde el próximo mes de julio, los empleadores de trabajadoras de casas particulares deberán afrontar un incremento en los costos obligatorios. Según información publicada por Clarín, la cuota mensual que incluye obra social, ART y aportes para una trabajadora con más de 16 horas semanales trepará a casi 39.000 pesos, un aumento que impacta directamente en los hogares que sostienen este tipo de relación laboral registrada.
El ajuste responde a la actualización periódica de las escalas salariales y contribuciones del sector, que nuclea a cientos de miles de trabajadoras en todo el país. Las organizaciones del sector vienen reclamando una mejora en las condiciones de registro y cobertura social, aunque el aumento de los costos patronales puede desincentivar la formalización en contextos de ajuste económico doméstico.
Para los empleadores, la recomendación de especialistas laborales es verificar con anticipación los nuevos montos a través del sistema de AFIP y ajustar los pagos antes del vencimiento de julio para evitar sanciones. La regularización del empleo doméstico sigue siendo un desafío estructural en la Argentina.















