Mientras en Avellaneda los festejos por una noche dramática fueron más medidos, ya que dejaron como secuela varias bajas (las expulsiones de Gabriel Martirena y Santiago Sosa), en Boca la semana empezó con la flecha para arriba. ¿Por qué? Tanto Carlos Palacios como Alan Velasco se entrenaron con el grupo, sin rastros de molestias físicas, un aspecto clave pensando en las semifinales.















