
La jefa del bloque oficialista en el Senado reconoció que debieron esperar el fallo judicial antes de avanzar con la norma.
Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, realizó una autocrítica pública sobre la gestión del decreto que derivó en un fallo adverso de la Corte Suprema en torno a la Ley de Tierras. La dirigente admitió que el Ejecutivo no debió haber avanzado mientras la causa estaba en sede judicial.
Las declaraciones de Bullrich apuntan directamente al DNU dictado por el Gobierno nacional sobre la normativa de tierras. Según sus propias palabras, «si nosotros tenemos un DNU dictado por el Gobierno y ese decreto aún está en la Justicia, tendríamos que haber esperado que la Justicia hable». La frase implica un reconocimiento explícito de un error de timing político-institucional.
La Ley de Tierras regula la adquisición de inmuebles rurales por parte de extranjeros y su reforma fue uno de los puntos de tensión entre el Ejecutivo libertario y sectores judiciales. El uso del decreto de necesidad y urgencia para avanzar sin aguardar el pronunciamiento de la Corte generó cuestionamientos desde distintos espacios, incluso dentro del propio arco oficialista.
El dato que cambia la lectura es que la autocrítica proviene de la conducción legislativa del propio bloque gobernante, no de la oposición. Que sea Bullrich —figura de peso dentro de La Libertad Avanza— quien ponga en cuestión la estrategia jurídica del Ejecutivo le da a la declaración un peso político que trasciende la anécdota.
Tras el fallo de la Corte, el Gobierno deberá definir si reformula el DNU, si busca una salida legislativa o si apela en el marco judicial disponible. Por ahora, no hay confirmación oficial sobre cuál será el camino elegido. Bullrich no anticipó pasos concretos, pero su declaración instala presión interna para revisar el mecanismo.
La admisión pública de un error de procedimiento por parte del propio oficialismo es, en sí misma, un hecho político. El Gobierno de Milei deberá responder ahora con una estrategia concreta sobre la Ley de Tierras: el fallo de la Corte no se revierte con autocríticas, sino con decisiones.















