
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió al cruce de los analistas que advierten sobre el riesgo de una corrida cambiaria de cara a 2027. Ante las señales de alarma generadas por la compra de dólares de junio y la visita del FMI, Caputo fue tajante: ‘No saben, yo tengo más información’, desestimando los pronósticos negativos del mercado.
Economistas privados ya incorporan en sus escenarios la posibilidad de una presión sobre el tipo de cambio en el año electoral, especialmente si el esquema cambiario vigente no logra consolidarse antes de las elecciones de medio término. La acumulación de reservas y el nivel de brecha son los indicadores que más monitorean.
La tensión entre el Gobierno y los analistas del sector privado refleja una disputa de narrativas en torno a la sostenibilidad del programa económico. Con el FMI como árbitro implícito, los próximos desembolsos y revisiones del acuerdo serán determinantes para calmar o encender las alarmas.















