
Atilio Velaz, quien controla casi el 100% de los pagos digitales del país, describió un ecosistema financiero que procesa hasta 100 millones de transferencias por fin de semana.
Atilio Velaz, CEO de Coelsa —la empresa que procesa la casi totalidad de los pagos digitales en Argentina—, afirmó que el bimonetarismo en el país ya está dado, más allá de cualquier decisión política o regulatoria. La declaración tiene peso propio: Velaz no habla desde la teoría sino desde el corazón de la infraestructura financiera nacional.
Coelsa opera como cámara compensadora de transferencias bancarias y pagos electrónicos. En términos prácticos, cada vez que alguien hace una transferencia, paga con QR o usa una billetera virtual en Argentina, la operación pasa por sus sistemas. La empresa procesa picos de hasta 100 millones de transferencias en un solo fin de semana, una cifra que ilustra la madurez del ecosistema digital local.
El concepto de bimonetarismo refiere a una economía donde el dólar y el peso conviven como monedas de uso cotidiano, con el primero funcionando como reserva de valor y unidad de cuenta en transacciones de magnitud. Argentina históricamente tuvo ese comportamiento de facto, pero las restricciones cambiarias lo comprimían. La apertura progresiva del cepo bajo la gestión Milei aceleró esa tendencia.
El dato que cambia la lectura es que Velaz no hace un juicio de valor político sino una descripción técnica: el sistema de pagos ya está adaptado para operar en dos monedas. Eso significa que la infraestructura no es el obstáculo; la discusión es regulatoria y de política monetaria, no operativa.
Lo que puede pasar ahora es que el Banco Central tome nota de ese diagnóstico para avanzar —o no— en una formalización mayor del uso del dólar en transacciones cotidianas. El escenario posible incluye habilitaciones para contratos y precios en moneda extranjera, algo que ya ocurre informalmente pero que el sistema legal todavía no acompaña de manera plena.
Que el hombre que ve pasar el dinero digital de todos los argentinos diga que el bimonetarismo ya existe es, en sí mismo, un hecho político. Las declaraciones de Velaz describen una realidad que el Estado todavía no terminó de asumir formalmente, pero que el mercado ya internalizó.















