
La ola de frío que azota al país durante esta semana derivó en cortes de suministro de gas para la industria procesadora citrícola del Noroeste Argentino (NOA), afectando seriamente la operatividad del sector en plena temporada de cosecha y procesamiento. Las empresas del rubro se enfrentan a la disyuntiva de frenar producción o buscar alternativas energéticas de emergencia.
Una de las salidas que se está evaluando es la utilización de Gas Natural Licuado (GNL) como fuente de reemplazo, aunque su implementación implica costos logísticos y operativos significativamente más altos que el gas de red. La industria citrícola del NOA es una de las más importantes del país en términos de exportaciones y empleo regional, por lo que cualquier interrupción prolongada tendría un impacto económico considerable.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de la matriz energética argentina frente a picos de demanda invernal. Los empresarios del sector reclaman políticas de abastecimiento garantizado para industrias de alto impacto exportador, mientras que el Gobierno nacional deberá responder con rapidez para evitar pérdidas en una cadena productiva estratégica para las economías provinciales del norte.















