Buenos Aires, Argentina – A pocos días del contundente triunfo electoral de La Libertad Avanza, el Gobierno de Javier Milei atraviesa una profunda reconfiguración de poder, marcada por la renuncia de Guillermo Francos a la Jefatura de Gabinete. Su salida se oficializó en medio de una ola de «persistentes trascendidos sobre modificaciones» que desdibujaron la euforia post-electoral. La dimisión, que según fuentes se debió al desgaste y la interna descarnada, fue recibida con preocupación en el círculo rojo, que valoraba a Francos como el principal interlocutor con los gobernadores y la oposición aliada. Su sucesor será Manuel Adorni, cuya designación no logró contener de inmediato la feroz disputa interna.
El foco del conflicto se centra ahora en la reestructuración del «triángulo de hierro» del poder libertario, con el rol de Santiago Caputo en el centro de las negociaciones. El consultor estrella busca redefinir su peso en el Gabinete y estaría negociando una «súper estructura» con la posible inclusión de áreas clave como Transporte, una situación que generó tensión con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. A pesar de las operaciones internas que se le atribuyen al consultor, la hermana del Presidente intentaba hasta anoche diluir su poder interno, consciente de que el Gobierno necesita tanto su expertise como su red de contactos, trabando por ahora su eventual desembarco en un rol central.
En la vereda de la oposición, la victoria de Milei exacerbó las tensiones en el peronismo y dejó al descubierto la frustración de Mauricio Macri. El ex presidente, quien se enteró de la renuncia de Francos durante una cena en Olivos, criticó públicamente la designación de Adorni y lamentó que el Gobierno no haya «aprendido la lección» sobre las falencias en áreas clave de gestión, a pesar del respaldo electoral. En el kirchnerismo, por su parte, se desató una «guerra de guerrillas» contra el gobernador Axel Kicillof, a quien intendentes del conurbano reclaman mayor autonomía y exigen que sus legisladores voten el Presupuesto provincial, en medio de la reflexión de Cristina Kirchner sobre las derrotas electorales que se atribuyen a estrategias desacertadas.
La crisis de Gabinete en Casa Rosada se superpone con un cambio de fuerzas en el Congreso. Milei logró asegurarse el tercio propio en Diputados tras la ruptura del bloque PRO, donde cinco legisladores que responden a Patricia Bullrich se sumaron a La Libertad Avanza, en una clara afrenta a Macri y a Cristian Ritondo. Este empoderamiento de los hermanos Milei y de la familia Menem, con la ratificación de Martín Menem en la presidencia de la Cámara baja, redefine el tablero político. Sin embargo, la interna despiadada por el reparto de poder, incluso tras un triunfo arrollador, augura un «pronóstico reservado» para la gobernabilidad inmediata del Presidente.















