
En medio de una escalada en la tensión diplomática entre Argentina y Brasil, el canciller Gerardo Quirno salió a calmar las aguas al asegurar que la Cancillería mantendrá «todos los canales de diálogo abiertos» con el país vecino. El funcionario subrayó que la relación bilateral «se mantiene sin problemas» pese al clima de rispidez que se instaló en los últimos días.
Quirno destacó la importancia estratégica de los acuerdos comerciales vigentes entre ambas naciones, en una señal de que el gobierno argentino no tiene intención de escalar el conflicto hacia el plano económico. La declaración busca transmitir mesura institucional frente a una situación que generó preocupación en sectores exportadores y en el mundo de los negocios.
La crisis con Brasil, principal socio comercial de Argentina dentro del Mercosur, pone a prueba la diplomacia de la gestión Milei en uno de sus vínculos más sensibles. Los próximos días serán clave para determinar si las tensiones se disipan o si derivan en medidas concretas que afecten el intercambio bilateral.














