El exjugador y músico continúa internado en terapia intermedia tras haber pasado por terapia intensiva. Contó cómo confundió los síntomas iniciales y confirmó que abandonó el tabaquismo de manera definitiva.
El ex delantero de la Selección Argentina y músico Daniel Osvaldo permanece internado en el área de terapia intermedia de un sanatorio porteño, donde atraviesa la etapa final de su recuperación tras haber sufrido un cuadro clínico que puso su vida en riesgo. El propio artista confirmó en exclusiva que el detonante de la infección pulmonar grave que lo llevó de urgencia a terapia intensiva fue una simple pieza dental infectada que no recibió atención a tiempo.
Según detalló el ex deportista, todo comenzó con una muela afectada por una caries que no fue tratada de manera oportuna y derivó en complicaciones severas. En un principio, Osvaldo atribuyó las molestias a simples dolores musculares, un error de apreciación que retrasó la consulta médica y facilitó que el cuadro avanzara sobre su organismo hasta comprometer de forma grave su pulmón derecho, obligando a los profesionales a intervenir quirúrgicamente y extraerle la pieza dental afectada.
El caso expuso una combinación de factores clínicos que agravaron drásticamente su estado de salud general. Además de la infección bacteriana originada en la boca, el músico atravesaba un período de defensas bajas y arrastraba las consecuencias del tabaquismo, un hábito que empeoró su capacidad respiratoria frente al avance del cuadro infeccioso que lo dejó al borde del colapso sanitario.
Sin embargo, el dato más revelador del proceso médico pasa por la explicación que le dieron los profesionales tratantes en el sanatorio: según le remarcaron los médicos, su historia como deportista profesional y la exigencia física sostenida durante su carrera futbolística funcionaron como un dique de contención biológico que salvó su organismo y le permitió resistir el impacto de una infección de semejante magnitud.
A partir de este episodio límite, el exjugador decidió dar un giro rotundo en su vida cotidiana y en su relación con el cuidado personal. Osvaldo confirmó que abandonó por completo el cigarrillo desde hace dos semanas, aseguró que recuperó la capacidad de percibir olores, reconoció que duerme mejor y sentenció que no planea volver a fumar nunca más, modificando conductas arraigadas durante décadas.
Por estas horas, el equipo médico mantiene la medicación, los cultivos y los estudios complementarios para descartar cualquier factor adicional que haya intervenido en el cuadro, mientras evalúan su evolución clínica a la espera de un inminente traslado a una habitación común durante los próximos días, antes de concederle el alta definitiva.













