El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, defendió este lunes su decisión de imponer nuevos aranceles a todas las importaciones, y arremetió nuevamente contra China, calificándola como el “mayor abusador de todos”. En una publicación en la red social Truth Social, Trump insistió en que los aranceles son necesarios para corregir décadas de desequilibrios comerciales.
El mandatario se refirió a las caídas en los mercados como parte del proceso de «curar algo». “A veces hay que tomar medicamentos para arreglar algo”, escribió, sugiriendo que, aunque los mercados se desplomen, la medida tiene un propósito a largo plazo. Trump destacó que los precios del petróleo, las tasas de interés y los alimentos han bajado, y afirmó que no hay inflación en Estados Unidos, lo que, según él, prueba la efectividad de su política.
Sin embargo, la respuesta de China, que aumentó sus aranceles en un 34 %, provocó más tensiones. Trump acusó a China de ignorar su advertencia y de seguir aumentando los aranceles “ridículamente altos”, lo que, según él, es una muestra de que China ha aprovechado durante décadas al “buen y viejo Estados Unidos”. Trump también afirmó que el país está recibiendo miles de millones de dólares semanales de los países con los que tiene aranceles vigentes, argumentando que la medida busca equilibrar la balanza comercial.
El conflicto comercial se intensificó la semana pasada con la imposición de un arancel universal del 10 % a todas las importaciones, que entró en vigor el sábado. A partir del miércoles, se aplicarán tarifas diferenciadas: un 20 % para productos de la Unión Europea (UE) y un 34 % para los provenientes de China, como respuesta a lo que Trump describió como “años de saqueo” comercial.
La reacción de los mercados fue inmediata, con fuertes caídas en las principales bolsas de Asia y Europa. En Hong Kong, el índice Hang Seng cayó un 4,3 %, mientras que en Tokio, el Nikkei 225 retrocedió un 3,8 %. En Europa, el DAX de Frankfurt y el CAC 40 de París perdieron un 2,9 % y un 3,1 %, respectivamente, lo que los analistas interpretaron como una respuesta a la creciente tensión comercial y el temor de una contracción económica global.
Trump también aprovechó la ocasión para pedir a la Reserva Federal que acelere los recortes de tasas de interés, para apoyar la economía frente a los nuevos desafíos internacionales. “La lenta Reserva Federal debería recortarlas”, comentó, reiterando su lema de campaña: “¡Hagamos que Estados Unidos sea grande de nuevo!”.















