
El Ministerio de Economía realizó una nueva licitación de deuda de corto plazo con la que logró renovar vencimientos por $4,5 billones. La operación se concretó en un contexto de expectativa del mercado, aunque el resultado no superó las estimaciones más optimistas que circulaban entre operadores financieros.
Un dato llamativo es que los instrumentos licitados tienen vencimiento anterior a las elecciones legislativas de 2027, lo que les otorga mayor atractivo para los inversores que buscan reducir riesgo político. Sin embargo, contrariamente a lo que se esperaba, el Gobierno no aprovechó la operación para volcar más pesos al mercado.
La estrategia de administrar los vencimientos de deuda en pesos es central para la política financiera del equipo económico que conduce Luis Caputo. Mantener el perfil de vencimientos ordenado y evitar presiones sobre el tipo de cambio son objetivos que el Palacio de Hacienda persigue con cada licitación en este tramo del año.
Con las elecciones de medio término en el horizonte, la gestión de la deuda en pesos se vuelve cada vez más sensible. Cualquier tropiezo en las próximas licitaciones podría generar ruido financiero en un momento en que el Gobierno necesita mostrar solidez macroeconómica para consolidar su imagen de cara a las urnas.














