El mercado de pases del fútbol argentino se ha encendido tras la confirmación de que Miguel Ángel Borja no continuará en River Plate al finalizar su contrato, abriendo un inesperado y polémico capítulo de traspasos. Las declaraciones del delantero colombiano, donde no descartó la posibilidad de vestir la camiseta de Boca Juniors en el futuro, generaron una reacción inmediata de figuras históricas del Xeneize, elevando la temperatura del Superclásico fuera de la cancha.
Alberto Márcico, una de las leyendas e ídolos de Boca, no dudó en utilizar su plataforma para recomendar la contratación del atacante, sentenciando que «Borja es el 9 que necesita Boca». Esta afirmación no es menor, ya que llega en un momento donde el Consejo de Fútbol, liderado por Juan Román Riquelme, busca activamente un centrodelantero de jerarquía con experiencia comprobada, una posición crítica que ha generado debate en el último ciclo deportivo del club de La Ribera.
La salida de Borja de Núñez se produce tras un ciclo productivo en términos estadísticos, aunque irregular en continuidad bajo la conducción de Marcelo Gallardo: el colombiano deja el club con un registro de 62 goles en 159 partidos y tres títulos en su palmarés. Márcico atribuyó la partida del jugador a un «maltrato» dentro de la institución, una crítica que sugiere fricciones internas y que el Millonario no supo capitalizar la inversión realizada por el futbolista.
ANTECEDENTES Y RUMORES INTERNACIONALES
El vínculo entre Borja y Boca no es enteramente nuevo. En el año 2021, antes de su llegada a River, el delantero ya había estado en la órbita de Riquelme, quien en ese entonces, según declaraciones de Márcico, había consultado a referentes del club sobre la posible incorporación. Este antecedente sugiere que la posibilidad, aunque compleja por la rivalidad histórica, no es ajena a la planificación de la dirigencia xeneize.
A pesar del interés manifiesto en Boca, las especulaciones de mercado apuntan a que el destino más probable para el atacante de 32 años se encuentra en el fútbol mexicano, una liga con la capacidad financiera de satisfacer las demandas salariales del futbolista. La complejidad de la operación radicaría en que, para que Borja aterrice en Boca, el club debería competir con ofertas del exterior y lidiar con la presión social de fichar a un exjugador de River, algo que solo han logrado contados futbolistas en la historia del Superclásico.
El desenlace de la situación de Borja se convertirá en un termómetro de la dinámica de pases en Argentina y, sobre todo, de la rivalidad entre los dos clubes más grandes del país. Más allá del valor futbolístico del jugador, su eventual llegada a Boca, o su frustrada transferencia al exterior, se leerá como una victoria o una derrota institucional en el tablero mediático, marcando un precedente en la era post-Gallardo y bajo la presidencia de Riquelme.















