Jared Kushner y Steve Witkoff arribaron en tren a Kiev para presentarle una propuesta a Volodimir Zelenski, en medio de una tregua limitada a las capitales y cruces de ataques en el resto del territorio.
La diplomacia paralela de la Casa Blanca pisó suelo ucraniano con una misión de alto impacto político. Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados especiales y hombres de máxima confianza de Donald Trump, llegaron este domingo a Kiev para presentarle al presidente Volodimir Zelenski una propuesta formal que busca frenar la guerra con Rusia, apenas veinticuatro horas después de haber mantenido una extensa reunión en Moscú con Vladimir Putin.
El desembarco de los emisarios estadounidenses representa su primera visita oficial a la capital ucraniana desde que asumieron el rol de mediadores en el conflicto. Tras aterrizar en la ciudad polaca de Rzeszów a bordo de un vuelo oficial, la comitiva completó el trayecto hacia Kiev en tren debido al cierre del espacio aéreo ucraniano. La escala previa en el Kremlin incluyó un cónclave con Putin y su asesor de política exterior, Yuri Ushakov, quien calificó el intercambio como "franco y constructivo", aunque remarcó que Moscú mantiene firmes los objetivos estratégicos fijados al inicio de la invasión.
Desde su regreso a la presidencia a principios de 2025, Trump desplegó múltiples iniciativas para destrabar el conflicto desatado en 2022, el más cruento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las gestiones previas no arrojaron resultados tangibles, empantanadas tanto por la rigidez de las partes como por la dispersión de esfuerzos diplomáticos de Washington, que en paralelo debió intervenir en las tensiones con Irán y Medio Oriente, donde Kushner y Witkoff también actuaron como negociadores.
La visita expone una paradoja elocuente sobre el terreno: para facilitar el diálogo, Putin y Zelenski acordaron una tregua de tres días que prohíbe bombardeos exclusivamente sobre Kiev y Moscú. No obstante, fuera del radio de las capitales, la violencia no se detuvo. Durante la última madrugada, las defensas ucranianas repelieron 108 misiles y drones que dejaron tres civiles heridos, mientras que el ejército ruso afirmó haber neutralizado 258 drones sobre su territorio, con impactos registrados en una refinería de Riazán y una víctima fatal en Bélgorod.
La atención queda ahora puesta en el contenido de la oferta que los enviados de Washington pondrán sobre la mesa ante Zelenski. El propio Trump evitó aclarar públicamente si el borrador contempla una eventual cesión de territorios por parte de Ucrania, aunque desde la Casa Blanca anticiparon que en las próximas semanas podrían realizarse anuncios formales si las conversaciones en Kiev logran acercar las posiciones entre dos administraciones distanciadas por condiciones de negociación incompatibles.
El escepticismo domina a la sociedad ucraniana tras años de promesas diplomáticas truncas, mientras la cúpula de Washington apuesta al peso de su círculo íntimo para forzar un principio de acuerdo. La efectividad de esta mediación exprés dependerá de si la propuesta estadounidense ofrece garantías de seguridad concretas para Ucrania o si termina exigiendo concesiones territoriales que el gobierno de Zelenski hasta ahora se negó a convalidar.















