
La Feria Internacional del Libro del Chaco ofrece una tarde de entrada gratuita en el Domo del Centenario, con una programación que mezcla literatura, música y propuestas para todas las edades.
La Feria Internacional del Libro del Chaco 2026 tiene su última jornada dominical con una apuesta ambiciosa: una tarde completa de actividades en el Domo del Centenario de Resistencia, con entrada libre y gratuita para todo el público. El evento arranca a las 17 y promete convocar a una audiencia amplia, más allá de los lectores habituales.
La grilla incluye presencia de autores, presentaciones de libros y espectáculos que combinan música con literatura, un formato que la FIL Chaco viene consolidando edición tras edición para atraer a públicos que no necesariamente se acercan a una feria por los libros solos. El Gobierno del Chaco es uno de los organizadores y promotores principales del evento.
La FIL Chaco se instaló en los últimos años como uno de los eventos culturales más relevantes del NEA, compitiendo en visibilidad con ferias de provincias con mayor presupuesto cultural. La edición 2026 mantiene el Domo del Centenario como sede, un espacio que ya es reconocido como el corazón de los grandes eventos resistencinos.
El dato que vale destacar es la gratuidad total de la jornada, una decisión de política cultural que no es menor en un contexto de ajuste presupuestario a nivel nacional. Que una feria de este calibre mantenga el acceso libre implica un esfuerzo concreto de las instituciones organizadoras para no dejar afuera a quienes no pueden pagar entrada.
La jornada de este domingo podría marcar el cierre de la edición 2026 o ser una de las últimas fechas del calendario, aunque no hay confirmación oficial sobre si habrá más actividades en los próximos días. Lo que sí es seguro es que la FIL Chaco ya empieza a delinear su lugar en el mapa cultural del norte argentino.
Una feria del libro gratuita, en una provincia con índices de pobreza elevados, es también un acto político. La FIL Chaco 2026 cierra su domingo apostando a que la cultura no sea un privilegio, y eso, más allá de la programación, es el mensaje más fuerte que deja esta edición.















