En un escenario de calma cambiaria, los inversores están activando nuevamente la estrategia conocida como carry trade. Ante un dólar que se mantiene planchado y tasas en pesos que ofrecen rendimientos atractivos, el mercado está abandonando la divisa estadounidense para volcarse a instrumentos de ahorro local.
¿Por qué los inversores apuestan por los pesos?
- Dólar bajo control: Con el Banco Central (BCRA) logrando compras netas por USD 2.700 millones solo en abril, la percepción de riesgo de una devaluación brusca se ha reducido drásticamente.
- Tasas positivas: Los instrumentos en pesos, especialmente los bonos a tasa fija (BONCAP) y los ajustables por inflación (BONCER), están ganando la carrera contra el tipo de cambio, generando una ganancia en dólares de corto plazo para quienes desarman posiciones en moneda extranjera.
- Cifras récord: El BCRA ya acumula reservas por USD 7.000 millones en lo que va del año, lo que otorga un margen de maniobra al Gobierno para sostener la cotización del dólar blue en torno a los $1.400 y reducir la brecha cambiaria.
La estrategia del carry trade, conocida coloquialmente en Argentina como «bicicleta financiera», ha recuperado protagonismo en el escenario económico actual debido a una combinación de tasas de interés reales positivas y un tipo de cambio que se mantiene estable o con variaciones mínimas.
A continuación, se detallan los pilares que sostienen este fenómeno y los riesgos asociados:
1. El motor del fenómeno: La calma cambiaria
El principal incentivo para que un inversor abandone la seguridad del dólar y se vuelque a los pesos es la estabilidad del tipo de cambio. Con un dólar oficial que se mueve bajo un esquema de devaluación controlada (crawling peg) y los dólares paralelos (MEP y CCL) operando con baja volatilidad, el riesgo de una devaluación que «licue» la ganancia en pesos parece, a ojos del mercado, acotado en el corto plazo.
2. El atractivo de las tasas fijas (BONCAP y BONCER)
Los inversores están migrando sus carteras hacia instrumentos específicos:
- BONCAP (Bonos de Capitalización): Estos títulos a tasa fija se han vuelto la estrella del mercado. Si la inflación y el dólar se mantienen por debajo de la tasa que pagan estos bonos, la ganancia neta en dólares es muy elevada.
- BONCER (Ajustables por CER): Aunque la inflación muestra signos de desaceleración, sigue siendo un refugio para quienes buscan que su capital no pierda poder adquisitivo, ofreciendo un rendimiento adicional por encima del índice de precios.
3. La solvencia del Banco Central como garantía
Un factor determinante en esta confianza es la capacidad de acumulación de reservas por parte del BCRA. Al cerrar abril con compras por USD 2.700 millones, el organismo muestra músculo financiero para intervenir o absorber presiones cambiarias. Esta acumulación, que ya suma USD 7.000 millones en el cuatrimestre, da previsibilidad a los pagos de deuda y reduce la expectativa de un salto devaluatorio inminente.
4. La ventana de oportunidad y el «Exit Strategy»
El carry trade es, por definición, una inversión de corto o mediano plazo. La rentabilidad se basa en entrar en pesos cuando el dólar está «barato» o estable, capturar la tasa de interés local y volver al dólar antes de que ocurra una corrección cambiaria.
- La brecha: Con la brecha cambiaria en niveles mínimos históricos (cerca del dólar blue a $1.400), los inversores encuentran un punto de entrada cómodo.
- El riesgo: El peligro radica en lo que los analistas llaman «puerta de salida estrecha». Si el mercado percibe que el dólar está por subir, todos los inversores intentarán volver a la divisa al mismo tiempo, lo que podría generar una presión alcista repentina en las cotizaciones paralelas.















