
El hijo del expresidente obtuvo el 47,27% contra el 44,88% del mandatario actual, un resultado que invirtió todas las predicciones previas.
Brasil irá a segunda vuelta el 25 de octubre con una sorpresa que nadie terminaba de prever: Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, quedó primero en la primera vuelta con más de dos puntos de ventaja sobre Lula da Silva, presidente en ejercicio y favorito según las encuestas.
Con el 98,64% de las urnas escrutadas, Flávio obtenía el 47,27% de los votos frente al 44,88% de Lula. El Tribunal Superior Electoral confirmó la segunda vuelta: ninguno de los dos superó el umbral del 50% de los votos válidos necesario para ganar en primera instancia. La fecha quedó fijada para el 25 de octubre.
El resultado tiene peso histórico. Es la primera vez en años que el oficialismo brasileño llega al balotaje en desventaja. Lula, que ganó en 2022 por un margen ajustado frente al padre de su actual rival, deberá remontar ahora una diferencia que el bolsonarismo celebró como una señal clara de fortaleza territorial.
El dato que cambia la lectura es la solidez del voto opositor en estados clave del interior, donde el Partido Liberal consolidó una base que las encuestas subestimaban sistemáticamente. No es la primera vez que los sondeos fallan en Brasil, pero la magnitud del error volvió a encender el debate sobre la representatividad de las mediciones preelectorales.
De cara al balotaje, Lula necesita recomponer acuerdos con los partidos del centro que quedaron fuera de la carrera presidencial y capturar el voto de candidatos menores. Flávio, en cambio, llegará con el viento a favor y con la ventaja psicológica de haber ganado la primera vuelta, aunque una diferencia de algo más de dos puntos no garantiza nada en una segunda vuelta.
El peronismo argentino, que apostaba a un triunfo cómodo de Lula según confirmaron dirigentes como Wado de Pedro y Victoria Tolosa Paz, acusó el impacto del resultado. El gobierno de Milei, en cambio, lo celebró abiertamente: el presidente argentino felicitó a Flávio en sus redes y habló de una «histórica elección ante el comunista de Lula», marcando el tono de una relación que ya viene construyéndose desde la campaña.















