
La conductora reconoció el error pero rechazó el reclamo público de su colega, en un cruce que desnuda las tensiones del periodismo de espectáculos en vivo.
Flor de la V se plantó frente a las críticas de Diego Leuco y se negó a pedirle disculpas públicas por haber difundido una información incorrecta sobre el programa La Peña de Morfi. La conductora reconoció que el dato era falso pero sostuvo que «no siente haber hecho nada malo», una postura que encendió el debate sobre la responsabilidad periodística en la televisión de entretenimiento.
Leuco se había enojado públicamente luego de que Flor de la V afirmara en su programa algo incorrecto vinculado a La Peña de Morfi, el ciclo musical de Telefe. El conductor consideró que correspondía una rectificación formal y así lo expresó en su espacio. La réplica de Flor de la V llegó sin concesiones: defendió su posición y cuestionó la forma en que su colega planteó el reclamo.
El cruce entre ambos conductores pone sobre la mesa una tensión que no es nueva en los medios argentinos: ¿qué obligaciones tienen los programas de espectáculos cuando difunden información que resulta ser falsa? En el periodismo de chimentos y entretenimiento, la verificación previa muchas veces cede ante la velocidad, y las rectificaciones suelen ser escasas o informales.
Lo más significativo del episodio es la frase de Flor de la V: «No siento haber hecho nada malo.» Más allá de si el error fue intencional o no, esa declaración revela una concepción del oficio en la que el daño causado por una información falsa no genera responsabilidad automática. Es una postura que choca con los estándares básicos del periodismo, aunque sea habitual en ciertos géneros televisivos.
Por ahora el cruce quedó en tablas: Leuco expuso su malestar, Flor de la V rechazó disculparse, y ninguno de los dos señaló pasos concretos hacia una resolución. Es posible que el tema quede en anécdota mediática o que derive en nuevos cruces si alguno de los dos vuelve a referenciarse en el asunto desde sus respectivos programas.
En el fondo, el episodio es un reflejo de cómo funciona parte del ecosistema mediático argentino: la información circula rápido, los errores se cometen en vivo y la rendición de cuentas es, en el mejor de los casos, opcional.














