
Flybondi atraviesa uno de sus peores momentos desde que irrumpió en el mercado aéreo argentino como estandarte de la revolución low cost. La aerolínea volvió a cancelar la totalidad de sus vuelos durante el jueves, lo que agravó una situación que ya venía mostrando señales de deterioro y que golpea directamente a miles de pasajeros que habían planificado sus viajes para el período de vacaciones de invierno.
Las cancelaciones se producen justo cuando la demanda de vuelos escala por la temporada alta de turismo invernal, lo que amplifica el impacto sobre los consumidores y pone en cuestión la confiabilidad operativa de la compañía. Desde la venta de la aerolínea, que se concretó hace aproximadamente un año, los problemas de funcionamiento se fueron acumulando sin una solución estructural a la vista.
El panorama genera preocupación en el sector turístico y entre los organismos de defensa del consumidor, que deberán evaluar las responsabilidades de la empresa frente a los pasajeros afectados. La situación también reabre el debate sobre la sustentabilidad del modelo low cost en la Argentina y la capacidad regulatoria del Estado para proteger a los usuarios del transporte aéreo.















