
El piloto argentino Franco Colapinto alzó la voz contra los mensajes de odio que proliferan en las redes sociales y que, según afirmó, se intensificaron a la par del crecimiento global de la Fórmula 1. «Tenemos que ser mucho más conscientes de lo que publicamos», expresó en declaraciones que rápidamente se viralizaron entre sus seguidores.
Colapinto señaló que el boom de popularidad del deporte en los últimos años trajo consigo una cara oscura: el aumento de ataques, insultos y acoso en plataformas como Instagram y X, dirigidos tanto a pilotos como a sus familias y equipos. El argentino se convirtió en uno de los deportistas locales con mayor exposición internacional, lo que lo pone en el centro de esas dinámicas.
Su declaración se suma a una tendencia global en la que figuras del deporte y el espectáculo denuncian el impacto psicológico del odio digital. Organismos internacionales como la OMS y la UNESCO llevan años advirtiendo sobre los efectos del ciberacoso en la salud mental, especialmente entre jóvenes.
El reclamo de Colapinto podría tener eco en el debate sobre regulación de plataformas que avanza en distintos países. En Argentina, un proyecto de ley sobre violencia digital sigue pendiente de tratamiento en el Congreso, mientras los casos de acoso en línea continúan en aumento.















