El NSB Pone la Lupa en DeepSeek y Otras Cuatro Apps: Recolección Agresiva de Datos y Propagación de Narrativas de Pekín, las Principales Amenazas
Las autoridades de seguridad nacional de Taiwán han elevado el nivel de alerta sobre el uso de aplicaciones chinas de inteligencia artificial (IA) generativa, identificando un doble riesgo inminente que amenaza tanto la privacidad de los ciudadanos como la estabilidad informativa de la isla. Un informe exhaustivo del National Security Bureau (NSB), la principal agencia de inteligencia, señaló a cinco modelos de lenguaje —incluyendo DeepSeek, Doubao, Yiyan, Tongyi y Yuanbao— como vectores de ciberseguridad y potenciales herramientas de influencia política extranjera.
La investigación, coordinada con el Ministerio de Justicia, evaluó las plataformas bajo quince indicadores técnicos centrados en permisos, gestión de datos personales y extracción de información del sistema. Los resultados fueron contundentes: todas las aplicaciones analizadas violaron múltiples criterios, evidenciando prácticas de recopilación de datos consideradas «irrazonables» y agresivas. La aplicación Tongyi fue la que incumplió el mayor número de criterios (once), seguida de cerca por Doubao y Yuanbao (diez cada una).
Entre las violaciones comunes detectadas por el NSB se encuentran la solicitud de acceso injustificado a la ubicación del usuario, la recopilación de capturas de pantalla y la extracción de parámetros detallados del dispositivo, como el modelo de hardware. Para los expertos en ciberseguridad taiwaneses, este comportamiento representa una amenaza directa a la protección de datos personales y una vía potencial para la transferencia de información sensible a servidores de empresas con sede en la República Popular China.
El segundo componente de la alerta es de naturaleza política. El análisis de contenido generado por estos modelos de IA reveló un fuerte sesgo ideológico y la propagación consistente de narrativas alineadas con la postura oficial de Pekín. Al ser consultadas sobre la situación de la isla, las aplicaciones generaban respuestas como “Taiwán no es un país” y la describían sistemáticamente como «una provincia de China», además de evitar términos políticamente sensibles como «democracia», «libertad» y «derechos humanos».
Esta convergencia de riesgos —la vulneración de la ciberseguridad y la manipulación informativa— subraya la preocupación de Taipéi por el uso de la tecnología como un instrumento de guerra cognitiva y de injerencia en asuntos internos. Aunque DeepSeek y otras apps ya fueron prohibidas en dispositivos y dependencias gubernamentales desde febrero de 2025 por seguridad nacional, el NSB insiste en alertar a la población sobre los riesgos del uso privado.
La gestión de esta amenaza tecnológica y geopolítica será fundamental para la soberanía digital de Taiwán. El informe del NSB no solo es una advertencia técnica, sino también una declaración política que subraya la necesidad de desarrollar o adoptar soluciones de inteligencia artificial que cumplan con estándares de privacidad más rigurosos y estén libres de la influencia de agendas externas que busquen socavar la identidad democrática de la isla.















