
La mujer identificada como ‘la gringa Ludmila’, pareja del principal sospechoso del femicidio de Agostina Vega, se negó este jueves a prestar declaración indagatoria ante el fiscal Garzón. La mujer convivía con Claudio Barrelier en la vivienda donde se cometió el crimen y es considerada una figura clave en la reconstrucción de los hechos.
El ejercicio del derecho a no declarar es una garantía constitucional, pero su silencio complica el avance de la investigación en una etapa crucial del proceso. Fuentes judiciales indicaron que la fiscalía continuará reuniendo pruebas por otras vías para sostener la acusación.
El caso de Agostina Vega conmocionó a la opinión pública y se enmarca en la preocupante estadística de femicidios que Argentina registra en lo que va del año. La causa seguirá su curso con nuevas diligencias procesales previstas para las próximas semanas.















