La ciudad de Gualeguaychú dio inicio formal a su temporada estival con una apertura multitudinaria que reafirma su estatus como el epicentro de la celebración más importante de Argentina. La edición 2025 del Carnaval del País arrancó con una afluencia de casi 20 mil personas en el Corsódromo, marcando un hito significativo: es la primera vez que el evento se desarrolla bajo la jerarquía de «Fiesta Nacional». Este nuevo estatus no solo eleva el prestigio de la competencia, sino que también posiciona a la provincia de Entre Ríos como un destino estratégico en la agenda turística y cultural del Cono Sur.
El desfile inaugural, que recorrió los 500 metros de la pasarela, contó con la participación de cuatro comparsas de élite: Papelitos (última campeona), Marí Marí, Kamarr y Ará Yeví. Cada una de estas agrupaciones presentó propuestas que combinan despliegue escénico, música en vivo y una inversión millonaria en vestuario y carrozas. De acuerdo con datos de la Comisión Organizadora, el nivel de producción de este año ha superado las expectativas, incorporando tecnologías de iluminación y temáticas que van desde la mitología griega hasta críticas sociales contemporáneas, consolidando al evento como el mayor espectáculo teatral a cielo abierto del país.
Desde una perspectiva económica, el impacto del Carnaval es vital para la microrregión. Según informes de la Secretaría de Turismo local, la ocupación hotelera durante el fin de semana de apertura alcanzó niveles cercanos al 90%, beneficiando no solo al sector de alojamiento, sino también a la gastronomía y el comercio minorista. La decisión de mantener beneficios tarifarios para los residentes de la provincia de Entre Ríos ha sido vista por analistas económicos como una estrategia acertada para garantizar un flujo constante de público local, complementando la llegada de turistas nacionales e internacionales.
La organización del evento, liderada por José Alberto Bereciartu, ha implementado un esquema de 11 noches que se extenderá hasta el fin de semana largo de marzo. Este año, la fiesta rinde homenaje a Ana María Gelós de Peverelli, una figura emblemática del carnaval, subrayando la importancia de la tradición y el legado cultural en la identidad de Gualeguaychú. Los jurados, integrados por especialistas en vestuario, música y puesta en escena, tienen la tarea de evaluar un despliegue que involucra a más de 30,000 plumas y estructuras de carrozas que son auténticas obras de ingeniería artística.
La relevancia política y social de este evento también ha sido destacada por autoridades gubernamentales, quienes subrayan que la declaración de «Fiesta Nacional» permitirá acceder a mayores recursos para promoción y desarrollo de infraestructura. En un contexto donde el turismo interno busca alternativas de alta calidad, el Carnaval del País se presenta como una industria cultural generadora de empleo genuino para cientos de familias que trabajan durante todo el año en los talleres y galpones de las comparsas, perfeccionando técnicas de orfebrería, bordado y diseño.
Hacia el futuro, el desafío para Gualeguaychú será mantener el equilibrio entre el crecimiento masivo y la preservación de la calidad artística que lo distingue de otros carnavales del mundo. Con la vista puesta en el cierre de marzo, las proyecciones indican una temporada récord en términos de recaudación y visibilidad mediática. El Carnaval del País no es solo un desfile; es un motor de desarrollo regional y una manifestación de identidad que, año tras año, demuestra que la pasión y la profesionalización pueden convertir una fiesta popular en un producto turístico de exportación.















