
Hamas tomó la decisión de disolver el órgano que administraba la Franja de Gaza, abriendo paso a un comité tecnócrata que asegura estar «plenamente preparado» para hacerse cargo de la gestión del territorio en cuanto las condiciones lo permitan. El anuncio marca un giro significativo en la estructura de poder interna del movimiento islamista.
El líder del Comité Nacional para la Administración de Gaza confirmó que están listos para asumir responsabilidades ejecutivas. El movimiento es leído por analistas como un intento de separar la gestión civil de la estructura político-militar de Hamas, en medio de las presiones internacionales para avanzar hacia algún tipo de gobernanza posconflicto en la región.
El paso tiene implicancias directas en las negociaciones en curso sobre un eventual cese del fuego y la reconstrucción de Gaza. La comunidad internacional observa con atención si esta reconfiguración puede facilitar acuerdos con mediadores como Qatar, Egipto y Estados Unidos.















