Maranello, Italia – 3 de noviembre de 2025 — La Fórmula 1 ha sido sacudida por un rumor de alto voltaje: la escudería Ferrari estaría evaluando la no renovación del contrato del siete veces campeón del mundo, Lewis Hamilton, y ya estaría en la búsqueda activa de un piloto de élite para ocupar su asiento. La noticia, que aún no es oficial pero que cobra fuerza en el paddock, sugiere un cambio radical en la estrategia de la Scuderia después de una temporada que no ha cumplido las expectativas.
El británico, que se unió a Ferrari en lo que fue considerado el «fichaje del siglo» a inicios de la temporada 2025, no ha logrado el impacto esperado en Maranello. Pese a la altísima expectativa generada, los resultados en pista han sido irregulares, y las ambiciones de título se han diluido tempranamente. La directiva del equipo, liderada por Fred Vasseur, estaría buscando una sacudida de timón y una reestructuración de la alineación para el año 2026, coincidiendo con la entrada en vigor del nuevo reglamento técnico de la F1.
La presunta desvinculación de Hamilton, cuyo contrato finaliza a fines de 2026, podría implicar una rescisión anticipada si las negociaciones con su posible reemplazo avanzan. Este movimiento indicaría que Ferrari prioriza la juventud y un rookie con potencial o un piloto consagrado que se adapte mejor a la nueva filosofía de diseño de los monoplazas. Según fuentes cercanas al equipo, la Scuderia no quiere arriesgar el desarrollo del nuevo coche de 2026 en un contexto de transición y busca un compañero más estable para Charles Leclerc.
Los nombres que suenan con más insistencia para reemplazar al legendario británico incluyen a Alex Albon (Williams), considerado una figura en ascenso con experiencia previa en equipos grandes, y el joven prodigio del automovilismo italiano, Andrea Kimi Antonelli, que ha sido promovido intensamente por Mercedes y podría ser tentado por la mística de Ferrari. Cualquiera sea la decisión, la salida prematura de Hamilton de Ferrari, de confirmarse, marcaría un final abrupto e inesperado para lo que se proyectaba como la última gran aventura de su carrera en la F1.















