
Este martes se conocerá el índice de precios al consumidor (IPC) correspondiente a junio, un dato que el mercado y los analistas aguardan con atención en un contexto de desaceleración inflacionaria. En mayo, la suba fue del 2,1%, mientras que la variación interanual acumulada durante 2026 alcanzó el 14,7%, la más baja en varios años.
Las principales consultoras económicas ya anticipan sus proyecciones para el cierre del año. El consenso apunta a una inflación anual que podría ubicarse en torno al 18% al 20%, dependiendo del comportamiento del tipo de cambio y la evolución de los precios regulados durante el segundo semestre. El ancla cambiaria implementada por el Gobierno sigue siendo el factor determinante de la dinámica de precios.
La cifra de junio será un termómetro clave para evaluar si el proceso de desinflación se sostiene o muestra señales de rebote. Cualquier aceleración podría generar tensiones en las negociaciones salariales y poner en debate la estrategia económica del Ejecutivo de cara a las elecciones legislativas de octubre.















