
Jack Shepherd, el británico condenado por el homicidio de Charlotte Brown durante un paseo en lancha por el Támesis en 2015, obtuvo la libertad condicional a sus 38 años. Sin embargo, su salida de prisión estuvo inmediatamente empañada por una nueva denuncia de violencia de género formulada por otra mujer, quien lo acusó públicamente con detalles contundentes.
Charlotte Brown tenía 24 años cuando murió en lo que debía ser una primera cita romántica. Shepherd fue condenado por homicidio imprudente agravado tras comprobarse que condujo la embarcación a alta velocidad y en estado de ebriedad. Durante años evadió la justicia huyendo al extranjero antes de ser finalmente extraditado y encarcelado.
La nueva acusación reaviva el debate sobre los mecanismos de protección a víctimas de violencia cuando agresores condenados recuperan la libertad. El caso vuelve a generar indignación en el Reino Unido y plantea interrogantes sobre el seguimiento judicial de personas con antecedentes de este tipo.















