Javier Mascherano, actual seleccionador de las categorías juveniles de Argentina y voz autorizada en el entorno de la Selección Mayor, ha reavivado la ilusión global sobre la participación de Lionel Messi en la próxima Copa del Mundo 2026. En recientes declaraciones, el ex capitán albiceleste fue contundente al ser consultado sobre las posibilidades del astro rosarino de llegar a la cita que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Su postura no solo se basa en el deseo personal, sino en el análisis del nivel competitivo y la vigencia física que el capitán mantiene a pesar del paso del tiempo.
El «Jefecito», quien compartió más de una década de vestuario con Messi, destacó que la evolución del fútbol moderno y el profesionalismo extremo del «10» permiten soñar con una extensión de su carrera internacional más allá de lo previsto. Según Mascherano, la clave reside en el disfrute del jugador y su capacidad para adaptarse a nuevos roles dentro del esquema de Lionel Scaloni. Para el cuerpo técnico nacional, contar con la presencia de Messi no solo es un aporte técnico inigualable, sino un pilar psicológico fundamental para la renovación generacional que atraviesa el plantel.
Desde una perspectiva física, expertos en medicina deportiva señalan que Messi ha sabido gestionar sus esfuerzos tras su llegada a la Major League Soccer (MLS), priorizando la calidad de sus intervenciones sobre el desgaste innecesario. Esta administración de las cargas, sumada a una genética privilegiada, lo posiciona en una situación favorable para llegar a los 39 años en condiciones de alta competencia. Mascherano insistió en que, mientras Messi mantenga el hambre de gloria y el físico lo acompañe, no existen barreras lógicas que impidan su sexta participación mundialista.
La repercusión de estas palabras ha tenido eco inmediato en la prensa internacional y en la FIFA, que ve en la figura de Messi el principal motor comercial y deportivo para el Mundial 2026. La sola posibilidad de que el vigente campeón del mundo defienda su título genera una expectativa sin precedentes en la organización. Para Mascherano, el fútbol le debe a Messi la libertad de decidir su final, aunque dejó claro que, desde su visión, el capitán todavía tiene mucho que ofrecer al seleccionado argentino.
Políticamente, la permanencia de Messi en la Selección actúa como un aglutinador para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Su liderazgo facilita la integración de jóvenes talentos que ven en él un espejo donde reflejarse, simplificando la tarea de los entrenadores en todas las categorías. La frase «¿Por qué no?» de Mascherano se convierte así en un eslogan de optimismo para una nación que todavía celebra el éxito de Qatar 2022 y que anhela ver a su máximo ídolo en una última función.
El cierre de este ciclo dependerá exclusivamente del deseo personal de Lionel Messi, quien ha manifestado ir «paso a paso» tras la obtención de la Copa América. No obstante, el respaldo público de figuras de la talla de Mascherano alimenta una narrativa de continuidad que parece cada vez más probable. El mundo del deporte queda a la espera de las próximas Eliminatorias, que servirán como el termómetro definitivo para determinar si el mejor jugador de la historia escribirá un nuevo capítulo en la historia de los mundiales.















