
Jorge Luciano Bertón, hijo de la ex funcionaria imputada, es uno de los testigos más esperados de la jornada en el proceso que investiga la desaparición del niño.
El juicio por la desaparición de Loan Peña sumó este jueves una jornada de alta expectativa: declaró Jorge Luciano Bertón, hijo de María Victoria Caillava, una de las principales imputadas en la causa. La figura de Bertón concentra el interés de querellantes y defensas porque su testimonio puede aportar detalles sobre el entorno familiar y los movimientos de su madre en torno al día de los hechos.
Caillava es ex funcionaria municipal de Mercedes, Corrientes, y está acusada junto a su pareja, el ex capitán de navío Carlos Pérez, de participar en la desaparición del niño ocurrida en junio de 2023. Ambos niegan los cargos. Bertón, su hijo, no es imputado, pero su declaración fue solicitada como testigo por las partes que buscan reconstruir la cronología del caso.
El juicio lleva meses de desarrollo y ya acumuló decenas de audiencias con testimonios de vecinos, peritos, investigadores y personas del entorno de los imputados. La desaparición de Loan generó una conmoción nacional y puso bajo la lupa los vínculos entre los adultos presentes en el almuerzo donde el nene fue visto por última vez.
El dato que cambia la lectura es que Bertón declaró sobre su propia madre: el peso de ese testimonio —cualquiera sea su contenido— es jurídica y emocionalmente distinto al de cualquier otro testigo. Las partes esperaban que aportara información de primera mano sobre comportamientos, comunicaciones o actitudes de Caillava que los registros formales no capturaron.
El tribunal continuará con otros testimonios previstos para la misma jornada. El juicio oral sigue su curso con la expectativa de que los alegatos finales se aproximen en las próximas semanas, aunque no hay fecha confirmada. La querella y la fiscalía buscan consolidar la cadena de evidencias antes del cierre de la etapa de prueba.
La desaparición de Loan Peña sigue sin resolverse en términos fácticos: no hay certeza sobre qué le ocurrió al niño ni dónde está. Cada audiencia suma una pieza al rompecabezas judicial, pero la verdad completa permanece esquiva más de tres años después del hecho que paralizó al país.













