Mientras Mauro Icardi sigue recuperándose de una lesión en la rodilla, el Galatasaray fichó a Álvaro Morata, lo que ha generado incertidumbre sobre el futuro del delantero argentino en el club turco. Morata, quien llega cedido con una opción de compra de 15 millones de euros, percibirá un salario de 900.000 euros mensuales, igualando al de Victor Osimhen. Esto ha aumentado las dudas sobre el rol de Icardi, especialmente después de que el club contratara a varios delanteros de renombre, como Osimhen y Michy Batshuayi.
Icardi, quien fue una de las estrellas del equipo la temporada pasada, se lesionó en noviembre y está en proceso de recuperación, estimada en unos ocho meses. A pesar de su contrato hasta 2026, su relación con el club se ha tensado por su decisión de realizar la primera etapa de la rehabilitación en Argentina, lo que ha generado rumores sobre su futuro. En el Galatasaray esperan que Icardi regrese a la cancha en julio o agosto, pero el fichaje de Morata y la alta competencia en el ataque han puesto en duda su continuidad.















