El Gobierno de Javier Milei enfrenta una situación política complicada, ya que no tiene los votos suficientes para aprobar los pliegos que nominan a Ariel Lijo y a Manuel García-Mansilla como nuevos jueces de la Corte Suprema de Justicia. Si no hay un giro en los próximos días, podría sufrir una derrota legislativa significativa cuando el Senado discuta las postulaciones el próximo jueves, según lo dispuesto por la vicepresidenta, Victoria Villarruel.
El difícil panorama del oficialismo
La Casa Rosada aún se niega a negociar votos a cambio de cargos, como lo ha solicitado el kirchnerismo. En este contexto, en el Senado ya se están barajando opciones para evitar que la sesión se lleve a cabo, como el fracaso por falta de quórum o la postergación de la misma. También se ha planteado, aunque por ahora de forma descartada, la posibilidad de que el Ejecutivo retire los pliegos.
La idea de posponer la sesión fue planteada por el peronista correntino Carlos Espínola, quien mantiene una comunicación directa con Santiago Caputo, asesor presidencial. Sin embargo, la vicepresidenta Villarruel dejó claro que solo podrá tomarse esta decisión si varias bancadas lo solicitan formalmente.
Los números en contra
A tres días de la sesión, la nominación de Lijo ya cuenta con al menos 30 votos en contra. El caso de García-Mansilla es aún más complicado, ya que la totalidad de la bancada peronista de Unión por la Patria (34 senadores) rechaza su designación. Además, algunos votos de otros bloques suman a este rechazo. En este escenario, los números no parecen favorables para el Gobierno, lo que podría culminar en un revés político considerable.
Para que el Senado otorgue su acuerdo a un juez de la Corte, la Constitución exige el apoyo de los dos tercios de los presentes. Esto significa que solo con 25 senadores en contra, el pliego de cualquier candidato puede ser frustrado. En 2015, Cristina Kirchner experimentó una situación similar con la postulación de Roberto Carlés, cuando 25 senadores de la oposición firmaron un compromiso para bloquear su nombramiento.
Resistencia dentro del peronismo
Dentro de Unión por la Patria, José Mayans, líder de la bancada peronista, aseguró que alrededor de 20 senadores rechazarán a Lijo por su aceptación como juez de la Corte por decreto. Algunas fuentes señalan que este número podría aumentar a 24 senadores. En cuanto a García-Mansilla, el kirchnerismo ha sido inflexible en su oposición, especialmente luego de su nombramiento como juez supremo «en comisión».
Además, algunos senadores de la oposición, como los radicales Pablo Blanco, Carolina Losada y Martín Lousteau, también se oponen a la nominación de Lijo, lo que suma votos adicionales en contra.
¿Retiro de los pliegos?
Varios actores políticos han sugerido que el Gobierno podría retirar los pliegos de los candidatos para evitar una derrota en el Senado. Luis Juez, amigo personal de Milei, fue uno de los primeros en recomendar esta opción, al igual que el jefe de la bancada radical, Eduardo Vischi, quien destacó que retirar los pliegos evitaría que varios senadores de su partido, que apoyan la nominación de Lijo, tengan que exponerse públicamente en la sesión.
¿Qué pasará con la sesión del jueves?
Mientras tanto, desde el oficialismo se ha comenzado a filtrar la posibilidad de que la sesión no logre quórum y fracase. No obstante, algunos de los senadores que crearon recientemente un nuevo bloque dentro de Unión por la Patria han asegurado que estarán presentes en el recinto y no apoyarán la postergación de la sesión.
El futuro de las nominaciones para la Corte Suprema sigue siendo incierto, y con la cuenta regresiva para la sesión en marcha, el Gobierno de Milei está ante una prueba decisiva que podría redefinir su relación con el Senado y con el kirchnerismo.















