El mercado de pases en el fútbol argentino vuelve a tener como protagonista a Boca Juniors, que ha intensificado sus esfuerzos para concretar la llegada de Adam Bareiro. El delantero paraguayo, de gran paso por San Lorenzo, se encuentra actualmente en el Fortaleza de Brasil, pero su deseo de regresar a la Argentina y la necesidad del club «Xeneize» de reforzar su ataque han reactivado una negociación que parecía estancada. La urgencia radica en la búsqueda de una alternativa de jerarquía que pueda competir o complementar la actual delantera del equipo conducido por Claudio Úbeda.
Desde el Consejo de Fútbol de Boca, liderado por Juan Román Riquelme, ya se han mantenido contactos formales con la representación del futbolista y con la directiva del club brasileño. Si bien la cláusula de rescisión es un número conocido, la ingeniería económica de la operación es compleja debido a los compromisos previos del jugador. Fuentes cercanas a la negociación indican que el club de la Ribera estaría dispuesto a realizar una inversión importante, entendiendo que el perfil de Bareiro —potente, con buen juego aéreo y experiencia en equipos grandes— encaja perfectamente con la identidad histórica del club.
Un factor determinante en esta «novela» es el pasado reciente del jugador en San Lorenzo, donde se convirtió en capitán y referente. Su salida hacia Brasil no fue sencilla, y su posible retorno al país para vestir la camiseta de uno de los máximos rivales genera un impacto mediático y social considerable. No obstante, el entorno del delantero asegura que el profesionalismo del paraguayo está por encima de las rivalidades y que la oportunidad de jugar en la Bombonera es un desafío que lo motiva especialmente en esta etapa de su carrera.
En el aspecto táctico, el cuerpo técnico de Boca considera que la llegada de Bareiro permitiría una mayor rotación ante la doble o triple competencia que suele afrontar la institución. Según analistas deportivos, el equipo ha sufrido la falta de un «Plan B» cuando sus atacantes principales han bajado su rendimiento o han padecido lesiones. Bareiro no solo aporta gol, sino que posee una capacidad de presión y desgaste sobre las defensas rivales que resulta vital para el esquema de presión alta que se pretende implementar.
Desde Fortaleza, la postura es de cautela. El equipo brasileño no tiene urgencia por vender, ya que el paraguayo es una pieza valiosa en su rotación ofensiva, pero son conscientes de que retener a un jugador que desea emigrar puede ser contraproducente a largo plazo. Las próximas horas serán clave para determinar si Boca mejora la oferta inicial o si se exploran métodos de pago que satisfagan las pretensiones del conjunto del estado de Ceará, que busca recuperar la inversión realizada meses atrás.
El desenlace de esta historia marcará el tono del cierre del libro de pases para Boca Juniors. De concretarse, Bareiro se sumaría como un refuerzo de peso que elevaría la vara del plantel profesional. De lo contrario, el club deberá buscar rápidamente alternativas en un mercado local cada vez más acotado. Lo que es seguro es que el nombre de Adam Bareiro seguirá dominando la agenda deportiva argentina hasta que se firme el contrato o se dé por cerrada definitivamente la negociación.















