La votación de Diputados sobre la suspensión de las PASO reveló una vez más la fragmentación interna en el peronismo, destacándose la falta de apoyo claro por parte de Cristina Fernández de Kirchner (CFK), lo que generó malestar dentro del bloque kirchnerista. Esta situación también refleja un debate interno sobre la jefatura de CFK, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof podría decidir adelantar las elecciones provinciales, algo que podría influir en la estrategia electoral nacional.
El bloque de Unión por la Patria (UxP) mostró divisiones durante la votación, con 43 diputados rechazando el proyecto, 25 a favor, y otros absteniéndose. Los gobernadores jugaron un papel importante en la dinámica, con conversaciones con varios de ellos, aunque con algunos como Kicillof permaneciendo distantes. El silencio de CFK y su falta de apoyo explícito a la propuesta generó especulaciones, pues su postura se interpretó como una estrategia para evitar quedar atada a una decisión sin impacto en su poder dentro del bloque.
La situación también pone en juego la relación de CFK con Kicillof, ya que la posible suspensión de las PASO puede influir en el adelanto de elecciones en Buenos Aires, lo que podría debilitar la estrategia electoral de la ex presidenta. Además, en el Senado, se espera un reacomodamiento del bloque peronista, con la posible creación de subgrupos que reflejen las disputas internas sobre el control político.















