La Justicia de Corrientes se pronunció este lunes sobre el caso de Remy Misael Fraschia (34), un hombre que murió tras ser arrollado por un yate en enero de 2020, sobre el río Paraná, en la Punta Taitalo. Luego de revisar la apelación de la familia de la víctima, la Cámara en lo Civil y Comercial determinó que el fallecido fue responsable del siniestro.
Todo ocurrió durante un mediodía de calor en la que varias embarcaciones circulaban a la vez en los alrededores de la playa Molina Punta, al norte de la ciudad. Fraschia conducía su moto de agua y llevaba de acompañante a una adolescente. A la par suya iba una segunda moto, conducida por un amigo y padre de la menor.
Luego de una maniobra brusca la víctima cayó al agua. Segundos después lo impactó el yate “Tekohá II”, que alcanzó al hombre con su hélice.
La familia de Fraschia inició una demanda por daños y perjuicios contra el conductor de la embarcación. Alegaron que perdió la estabilidad de la moto de agua debido al oleaje generado por el yate, y luego la nave de mayor porte, que supuestamente no mantuvo la distancia necesaria, lo embistió.
La colisión, siempre según la actora, no fue entre las embarcaciones, sino que la muerte de Fraschia se produjo como consecuencia del oleaje que se generó. La demanda también señaló que el diseño de la lancha ofrecía escasa visibilidad hacia el frente del timonel. Reclamaron una indemnización por daño moral y por pérdida de chance, ya que la madre de Fraschia recibía ayuda económica de su hijo.
Por su parte, la defensa del dueño del yate sostuvo que el accidente ocurrió por exclusiva responsabilidad del propio Remy Misael Fraschia. Los abogados contestaron que la víctima conducía la moto de agua de forma antirreglamentaria y que, en un intento de cruzar la proa del yate peligrosamente cerca, perdió el dominio y cayó al río.
En primera instancia la Justicia de Corrientes rechazó la demanda, en base a los resultados de un peritaje de Prefectura Naval Argentina (PNA) y declaraciones testimoniales.















