
El entretiempo de la final del Mundial 2026 deparó un espectáculo cargado de figuras globales en el MetLife Stadium. Madonna, Shakira, Justin Bieber, la banda surcoreana BTS y Chris Martin de Coldplay tomaron el escenario en una producción visualmente imponente que recorrió distintos géneros musicales.
El momento más llamativo lo protagonizó Madonna, quien a sus 67 años transformó el túnel de ingreso de los jugadores en una verdadera pista de baile, con la presencia de Ronaldo y Ronaldinho como invitados sorpresa. La reina del pop demostró una vez más su capacidad de acaparar todas las miradas en los grandes eventos.
Aunque el show estuvo bien organizado en términos de producción, las crónicas coinciden en que el formato se alejó del espíritu festivo y futbolístico que suelen tener los espectáculos de medio tiempo en los mundiales. La mezcla de estilos generó opiniones divididas entre el público presente y los televidentes de todo el mundo.















