La última gala del reality de cocina combinó pruebas de alto riesgo suspendidas en el aire con un clima de máxima tensión en el estudio, marcado por chicanas filosas y devoluciones impiadosas del jurado.
La competencia de MasterChef Celebrity escaló varios niveles de exigencia y tensión durante la última emisión, donde los participantes debieron afrontar un peligroso desafío culinario colgados de arneses y enfrentarse a las implacables devoluciones del jurado compuesto por Maru Botana, Germán Martitegui y Damián Betular, en una noche que dejó tanto platos elogiados como duros cruces en el estudio.
El origen de la prueba estuvo marcado por los beneficios que cosechó en la ronda anterior el músico Hernán de Mala Fama, quien se consagró como el segundo mejor concursante y debió conformar las duplas de trabajo. Las parejas quedaron integradas por el propio líder junto a Pablo Migliore; Luciana Geuna con Edith Hermida; Rocío Robles con la China Ansa; Luck Ra con Juli Poggio; Martita Fort con Morena Beltrán; y Paula Trápani con Nazareno Casero, todos desafiados a cocinar una tortilla de papas con guarnición en un tiempo límite de 60 minutos.
La complejidad central de la noche radicó en la condición impuesta por la producción: los integrantes de cada dupla debían turnarse para cocinar completamente suspendidos en el aire mediante arneses que bajaban sobre las estaciones, lo que transformó el pelado y corte de verduras en una prueba de equilibro y riesgo físico. Mientras que figuras como Juli Poggio, con pasado en espectáculos de acrobacia, disfrutaron del momento e improvisaron performances a pedido de la conductora Wanda Nara, otras participantes como Luciana Geuna advirtieron el peligro real de rebanar papas hamacándose en las alturas y terminaron cediendo esa tarea a sus compañeras.
El momento más filoso de la noche llegó cuando la China Ansa y Rocío Robles presentaron su tortilla rellena con chorizo colorado y muzzarella. Ante la insistencia de Wanda Nara sobre a quién salvaría si debiera elegir entre ella y Elizabeth Vernaci en medio de un naufragio, la panelista intentó eludir el conflicto asegurando que se hundiría junto a ambas. Fue allí cuando la conductora soltó un picante exabrupto al aire al señalar: '¡Tenías que ser china para mentir así!', en una clara y comentada indirecta hacia la China Suárez que dejó atónitos a todos los presentes en el estudio.
Más allá de la controversia televisiva, el jurado no tuvo piedad con los resultados culinarios de varias duplas. Mientras que los platos presentados por Geuna y Hermida, Poggio y Luck Ra, y Ansa y Robles convencieron lo suficiente como para subirse al codiciado balcón, otras parejas sufrieron duras críticas técnicas por parte de Martitegui, quien cuestionó severamente los cortes irregulares de papa y la falta de criterio en las vinagretas, obligando a los equipos rezagados a prepararse para la temida gala de última chance.
El episodio dejó en evidencia cómo el reality de cocina combina la exigencia gastronómica con el entretenimiento al límite, poniendo a prueba tanto las habilidades culinarias de los famosos como su temple frente a las cámaras. Con un jurado cada vez más riguroso y estaciones de cocina convertidas en escenarios de alto riesgo, el certamen entra en su etapa más caliente, donde cualquier error técnico o desliz mediático puede costar el pasaporte a la siguiente ronda.















