
El ruso perdía ante Djokovic en el ATP 500 cuando golpeó la pelota hacia la tribuna y lastimó a un hincha que tuvo que ser atendido en la enfermería.
Daniil Medvedev fue descalificado del ATP 500 de Beijing después de golpear deliberadamente la pelota hacia la tribuna durante su partido de semifinal ante Novak Djokovic. El proyectil impactó a un espectador que debió ser retirado de su butaca y trasladado a la enfermería del estadio.
El incidente ocurrió cuando Medvedev perdía el partido ante el serbio. La descalificación, aplicada por el árbitro de silla con el respaldo de los supervisores del torneo, determinó que Djokovic avanzara automáticamente a la final, donde enfrentará al australiano Alex De Miñaur este martes.
No es la primera vez que Medvedev protagoniza episodios de furia en cancha. El tenista ruso tiene historial de conflictos con el público, con árbitros y de reacciones desmedidas en momentos de tensión. El reglamento de la ATP contempla la descalificación cuando un jugador golpea una pelota de manera negligente o intencional hacia las gradas, independientemente de si hay o no un resultado previo de advertencia.
El dato que cambia la lectura no es la descalificación en sí —que aplica el reglamento de forma estándar— sino el impacto concreto sobre una persona. El espectador agredido tuvo que ser atendido médicamente, lo que eleva la gravedad del episodio más allá de lo deportivo. Medvedev podría enfrentar una sanción adicional por parte del ATP, que tiene facultad para multar y suspender jugadores.
En términos deportivos, lo inmediato es la final entre Djokovic y De Miñaur. Para Medvedev, la situación abre un proceso disciplinario cuyo resultado no está confirmado: es posible que reciba una multa importante, y en un escenario más severo, una suspensión de torneos, aunque eso dependerá de la evaluación médica del afectado y de la decisión del organismo rector.
Mediante un gesto de 10 segundos, Medvedev destruyó su torneo, lesionó a un hincha y entregó una victoria que su rival todavía no había terminado de conseguir. La imagen del espectador siendo retirado de la tribuna es el resumen de hasta dónde puede llegar la desregulación emocional de un tenista de élite en un mal día.















