
El rosarino se fue ovacionado del campo en lo que fue su último partido con la camiseta argentina, cerrando más de dos décadas de historia.
Lionel Messi disputó sus últimos minutos con la camiseta de la Selección Argentina en el amistoso ante Benín, cerrando un ciclo que comenzó cuando era apenas un adolescente y que lo llevó a convertirse en el jugador más ganador de la historia del fútbol mundial. El partido fue una despedida emotiva que combinó fútbol de calidad con una carga simbólica difícil de dimensionar.
En la cancha, Messi no se despidió a medias: marcó un gol y repartió dos asistencias, dejando en claro que incluso en su última función eligió ser protagonista. Sus palabras tras el partido fueron lacónicas pero contundentes: «Gracias por quererme tanto», dijo el rosarino, visiblemente emocionado, ante una multitud que lo despidió con una ovación.
Messi vistió la albiceleste por primera vez en 2005, cuando tenía 18 años. Desde entonces acumuló títulos que parecían imposibles: la Copa del Mundo de Qatar 2022, tres Copa América, la Finalissima y el récord de goles con la camiseta nacional. Su trayectoria en la Selección estuvo marcada por fracasos dolorosos antes de las conquistas, lo que volvió su historia aún más épica para los hinchas argentinos.
El presidente Javier Milei no dejó pasar la ocasión y lo saludó públicamente, definiéndolo como «el mejor de todos los tiempos». La despedida de Messi también resonó en los principales medios del mundo: la Gazzetta dello Sport tituló «El último tango», mientras que L’Equipe y Marca también dedicaron sus portadas al adiós del rosarino, destacando el gol y las asistencias.
Messi continuará su carrera en el Inter Miami de la MLS, donde seguirá jugando al menos hasta que venza su contrato. No hay confirmación oficial sobre si habrá algún partido homenaje adicional organizado por la AFA, aunque distintas fuentes del ambiente futbolístico no descartan algún acto institucional de reconocimiento en el futuro.
Con su retiro de la Selección, Argentina cierra la era más gloriosa de su historia reciente. El técnico Lionel Scaloni deberá ahora construir un equipo post-Messi, un desafío que toda la dirigencia del fútbol argentino sabe que no tiene precedentes en términos de la magnitud del vacío a llenar.















