
El gobierno de Javier Milei intensificó durante junio la reducción de transferencias no automáticas a las provincias, acumulando una caída del 62% en términos reales durante el primer semestre de 2026. Solo en ese mes, los fondos girados totalizaron $48.300 millones, un derrumbe del 87,7% interanual real, configurando el peor registro histórico para un mes de junio.
La medida forma parte de la estrategia de ajuste fiscal que el Ejecutivo nacional sostiene como eje central de su gestión. Los gobernadores de diversas provincias han manifestado en reiteradas ocasiones su malestar por la asfixia presupuestaria, que compromete el financiamiento de obras públicas, salud y educación a nivel subnacional.
El dato profundiza la tensión entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales en un año legislativo clave. Analistas advierten que la acumulación de desequilibrios en las finanzas provinciales podría generar presiones políticas crecientes sobre el oficialismo en el segundo semestre del año.















