
Moria Casán volvió a hablar de su vínculo con Pablo Castiglione, una de las relaciones más comentadas de su vida personal y artística. Con la franqueza que la caracteriza, la diva del espectáculo argentino describió una historia marcada por la pasión, los conflictos permanentes y ciertos gestos de ternura cotidiana que convivían con la intensidad de la pareja.
«Discutíamos de la mañana a la noche, pero yo también le compraba la botella de whisky», sintetizó Moria, en una frase que resume la contradicción afectiva que dominó ese vínculo. Lo que comenzó como una relación laboral fue escalando hasta convertirse en un romance que capturó la atención de los medios y del público durante años.
La relación entre Casán y Castiglione tuvo un final marcado por episodios de violencia, un punto que la propia Moria no esquivó al hacer su balance. Este tipo de relatos en voz de figuras públicas contribuyen a visibilizar dinámicas que, durante décadas, permanecieron invisibilizadas en el mundo del espectáculo argentino.
El testimonio de Moria llega en un contexto en que el debate sobre violencia en los vínculos afectivos sigue vigente en la agenda social y mediática. Sus palabras, lejos de romantizar el pasado, ofrecen una mirada madura sobre una historia que marcó su vida y que hoy puede ser releída con otra perspectiva.














