
El endocrinólogo Juan Carlos Galofré advirtió que si bien entre el 80 y el 95% de los nódulos tiroideos son benignos, su detección y seguimiento representa un desafío particular en pacientes mayores. El especialista explicó que la mayoría de estas formaciones son asintomáticas, lo que dificulta su diagnóstico temprano sin estudios específicos.
Galofré señaló que los avances en diagnóstico por imágenes, especialmente la ecografía tiroidea, permiten hoy detectar nódulos con mayor precisión y definir cuáles requieren biopsia o simplemente seguimiento periódico. La tecnología médica disponible cambió radicalmente el abordaje de esta patología en las últimas décadas.
El experto subrayó la importancia de los controles preventivos, especialmente en mujeres mayores de 40 años, grupo con mayor prevalencia. La difusión de información clara sobre esta condición contribuye a reducir la ansiedad que suele generar el diagnóstico y a mejorar la adherencia a los tratamientos indicados.














