
La empresa Pampa Energía anunció una inversión de 2700 millones de dólares para levantar en Bahía Blanca la planta de urea más grande de toda la región. El proyecto representa una apuesta estratégica al sector petroquímico y al desarrollo industrial del sur bonaerense.
La obra demandará más de 3500 puestos de trabajo durante su construcción, con un impacto directo y significativo en la economía local. La elección de Bahía Blanca no es casual: la ciudad cuenta con infraestructura portuaria e industrial que la posiciona como polo energético clave del país.
Una vez operativa, la planta permitirá a Argentina incrementar su capacidad exportadora de fertilizantes nitrogenados, reducir importaciones y fortalecer la cadena agroindustrial. El proyecto se inscribe en el marco de la expansión del sector energético privado en el país.















