El PRO aprovechó la crisis del vocero presidencial Manuel Adorni para marcar diferencias con el oficialismo y posicionarse como una alternativa política viable. La estrategia del macrismo busca capitalizar el desgaste del gobierno libertario en un momento de alta tensión institucional.
Fernando De Andreis recordó públicamente que Mauricio Macri había advertido sobre los riesgos de la designación de Adorni, aunque evitó precisar si el espacio amarillo acompañará la eventual interpelación del funcionario en el Congreso Nacional.
Esta movida del PRO anticipa un escenario de mayor fragmentación en el arco opositor, donde el partido de Macri busca diferenciarse tanto del oficialismo como del kirchnerismo de cara a las próximas elecciones legislativas.















