
La limerencia es un estado de atracción obsesiva hacia otra persona que los especialistas en psicología diferencian claramente del amor romántico convencional. A diferencia de un simple enamoramiento, puede prolongarse durante meses o incluso años, dominando los pensamientos y emociones de quien la experimenta de manera intensa y a veces perturbadora.
Según los psicólogos consultados, la limerencia se caracteriza por pensamientos intrusivos sobre la otra persona, una necesidad compulsiva de reciprocidad emocional y una montaña rusa afectiva que depende de señales mínimas del objeto de deseo. No implica necesariamente una relación real: puede desarrollarse incluso de manera unilateral y sin contacto frecuente.
Identificar este estado permite a quienes lo padecen buscar acompañamiento terapéutico antes de que derive en conductas que afecten su bienestar o el de terceros. Los expertos subrayan que reconocer la diferencia entre limerencia y amor saludable es el primer paso para gestionar las emociones de forma más equilibrada.















