
Un nuevo término se instaló en el vocabulario tecnológico global: RAMaggedon. El fenómeno describe la escasez de chips de memoria RAM que afecta a dispositivos de consumo masivo como computadoras, tablets y teléfonos, producto de una demanda explosiva por parte de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial. La situación ya comienza a verse reflejada en los precios del mercado.
La industria de la IA requiere cantidades masivas de memoria de alta velocidad para entrenar y ejecutar modelos cada vez más complejos. Esa voracidad tecnológica compite directamente con la producción destinada al usuario final, reduciendo la disponibilidad de componentes y generando cuellos de botella en la cadena de suministro global de semiconductores.
De no revertirse esta tendencia, los consumidores podrían enfrentarse en los próximos meses a precios más altos y menor disponibilidad de dispositivos. Los fabricantes de hardware deberán encontrar fórmulas para equilibrar la demanda corporativa con la del mercado minorista, o el RAMaggedon podría convertirse en un problema de largo plazo.















