La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) ha puesto en marcha un esquema de beneficios económicos que supera el aumento habitual y el bono de refuerzo de noviembre, ofreciendo a un segmento de jubilados la posibilidad de acceder a un reintegro de hasta $120.000. Este beneficio adicional se articula a través de un programa de devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en compras realizadas con tarjeta de débito, buscando aliviar el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de los adultos mayores con ingresos más bajos.
El reintegro se enmarca en la iniciativa «Compre sin IVA», que establece un límite máximo de devolución mensual. Es importante destacar que, para los jubilados que cumplen con los requisitos de ingreso, este tope de reintegro se suma a los ya establecidos en la Ley de Movilidad Jubilatoria y al bono de refuerzo otorgado por el Gobierno Nacional. Según datos del Ministerio de Economía, el objetivo es generar una inyección directa al consumo de bienes esenciales, promoviendo la formalidad de las transacciones.
El acceso al reintegro no es automático para la totalidad del padrón de ANSES, sino que está dirigido a jubilados y pensionados que no superen un determinado tope de ingresos. Específicamente, el beneficio aplica a aquellos que perciben hasta tres haberes mínimos, una franja que incluye a la gran mayoría de los beneficiarios del sistema. Este diseño busca optimizar el impacto de la medida en los sectores más vulnerables de la población previsional.
La mecánica de obtención del beneficio es simple y no requiere un trámite adicional por parte del jubilado. El reintegro se efectúa de manera automática en la cuenta bancaria donde el beneficiario cobra su haber previsional, siempre y cuando las compras se realicen en comercios adheridos y con la tarjeta de débito vinculada a su cuenta. La devolución se realiza a las 48 horas de efectuada la compra, permitiendo a los adultos mayores recuperar rápidamente una porción significativa de sus gastos.
Expertos en seguridad social sugieren que, para alcanzar el monto máximo de $120.000, los jubilados deberían realizar un volumen considerable de compras mensuales, dado que el reintegro aplica sobre una porción acotada del IVA. No obstante, consideran que, sumado al incremento en el haber de noviembre y el bono adicional, este mecanismo de devolución de impuestos constituye una herramienta efectiva para mejorar la capacidad de compra de alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad.
El esquema de devolución de IVA, más allá de ser un paliativo económico, funciona como un incentivo para la bancarización y el uso de medios electrónicos de pago, lo que redunda en una mayor transparencia y trazabilidad de las transacciones. La proyección del Gobierno es mantener esta política de reintegros, la cual, junto a las subas trimestrales y los bonos, busca construir un piso de ingresos más robusto para los jubilados argentinos.















