
El Concejo Municipal tardó varias semanas en alcanzar el acuerdo, en medio de presiones por la crisis de agua y saneamiento que afecta a la capital chaqueña.
El Concejo Municipal de Resistencia declaró este martes la emergencia hídrica, climática y operativa. La sesión cerró semanas de debate interno y negociaciones que habían frenado la iniciativa en reiteradas oportunidades, y finalmente se impuso con el apoyo clave de los concejales del bloque CER.
La aprobación se concretó luego de que los representantes del CER —bloque alineado con el oficialismo provincial del gobernador Leandro Zdero— sumaron los votos necesarios para alcanzar quórum y mayoría. No trascendieron cifras exactas de la votación ni el detalle de los artículos aprobados, pero la declaración habilita al Ejecutivo municipal a tomar medidas de excepción en materia de infraestructura y servicios.
Resistencia arrastra desde hace años un déficit estructural en el servicio de agua potable y cloacas, agravado por lluvias irregulares y un sistema de distribución con pérdidas significativas. La emergencia hídrica es un instrumento legal que permite reasignar partidas presupuestarias y contratar obras por vía de excepción, sin los plazos habituales de licitación.
El dato que cambia la lectura es político: el CER, bloque que responde al oficialismo provincial, fue el que desbloqueó una aprobación que venía trabada. Eso ubica al gobierno de Zdero como actor central en una decisión que, en apariencia, correspondía solo al ámbito municipal. La articulación entre ambos niveles de gobierno puede acelerar soluciones, pero también concentra la responsabilidad política si las obras no llegan.
Tras la declaración, el Ejecutivo municipal deberá presentar un plan de acción concreto con plazos y montos. Es un hecho confirmado que la emergencia ya está vigente; lo que resta definir —y aún no se conoce— es qué obras o intervenciones se priorizarán y con qué financiamiento, provincial, municipal o nacional.
La declaración de emergencia es un primer paso administrativo, no una solución en sí misma. El verdadero test llegará cuando el municipio deba mostrar qué hace con las facultades extraordinarias que acaba de obtener, y en qué plazo los vecinos de Resistencia notan algún cambio en un servicio que históricamente les falla.















